sábado, 21 de noviembre de 2009

La soledad de los números primos.

Mattia y Alice son dos chicos que han sufrido una serie de circunstancias a lo largo de su vida que los ha hecho alejarse de la sociedad y desarrollar personalidades peculiares que no les han facilitado el resto de su existencia.

Para empezar, Mattia ya sufría por la enfermedad de su hermana, Michela. La deficiencia mental que poseía la alejaba, indiscutiblemente, de los demás niños de su edad. A esto hay que sumar el claro desprecio que sus compañeros de clase sentían por ella y también por su hermano.
Pese al sufrimiento, Mattia era el único que se acercaba a Michela y cuidaba de ella. No obstante, nada quitaba el peso que sufría por el desarrollo anormal de un chico de su edad.
Vemos entonces que Mattia ya experimentó pocas relaciones con los demás desde una edad temprana.
Todo comienza a agravarse cuando, por primera vez, los dos mellizos van a un cumpleaños. Mattia se siente harto de aguantar a Michela y tener que ser él quien se responsabilice de ella, por lo que comete el acto que marcará para siempre su existencia: dejar a Michela en un descampado para recogerla a la vuelta.
Para su sorpresa, a la vuelta no halló a su hermana y lo peor, tras las búsquedas por toda la ciudad y por el río cercano al descampado no se pudo encontrar ni rastro de Michela.

Por otra parte tenemos a Alice, hija única de una familia acomodada que sigue unos rituales para hacer que su hija se forme en todo lo que, según creen, ha de ser bueno.
El padre de Alice insiste en que Alice reciba clases de esquí, sin contar con la extrema repulsión que esta siente por este deporte.
Cada día que tiene que acudir a las clases siente temor hasta que un día el miedo se hizo terror cuando sufrió un accidente en una de las pistas de esquí. Como consecuencia le quedó una secuela de por vida, la cojera en una pierna.
Además del trauma psicológico derivado del accidente, Alice tiene que enfrentarse cada día a las normas impuestas, por no se sabe quién, a los jóvenes. Con esto me vengo a referir a los modelos estéticos que rigen la sociedad actual.
Para ella su físico no es el adecuado para “triunfar”, como el que puede tener Viola, la chica popular de la clase. El físico de Alice, que la hace sumirse en pensamientos en contra de sí misma, añadido a la personalidad introvertida e insegura, dieron como resultado una enfermedad que hoy día nos es conocida a todos, la anorexia.

La adolescencia de Mattia estuvo llena de cicatrices, y nunca mejor dicho, pues sus problemas psicológicos lo llevaban a cortarse brazos y manos muy seguidamente. Sus padres estaban preocupados por esta tendencia de Mattia que lo podía llevar a la muerte.
Al cambiar de instituto, por recomendación de la directora de la escuela anterior, conoció a Alice casi por obligación, en la fiesta de cumpleaños de Viola.
Alice tiene intereses en Mattia en cuanto a relaciones sentimentales se refiere mas, Mattia, no la corresponde en esos momentos.

A partir de aquí la historia pega un salto y nos muestra una relación entre ambos mucho más sólida que la adolescente, que se puede definir de casi nula.
Con el tiempo, los dos protagonistas se dieron cuenta de cuánto tenían en común, lo que les sirvió para encontrar en el otro una parte que los comprendiera y a la vez relajara.
Juntos sabían que no había miedos ni normas. Cada uno respetaba al otro y tan solo la presencia del otro hacía que se mantuviera el equilibrio.
Más tarde nos daríamos cuenta de que ni tan siquiera el distanciamiento durante años pudo romper el vínculo creado entre ambos.

Si ya de por sí las condiciones no fueron propicias, a partir de la adolescencia tampoco mejoró en demasía.
Los padres de estos chicos no supieron llevar las inquietudes de sus hijos por buen camino, o no consiguieron subsanarlas.
El caso es que nada ni nadie consiguió sacarles ese malestar que les corroía por dentro y que no les dejaba vivir felices.

Las relaciones fueron prosperando y entre Mattia y Alice llegó a producirse amor, o al menos así podemos entender lo que les unía.
Eran dos personas tan extremadamente peculiares, que en toda su vida no se vieron capaces de amarse como lo hacen el resto de los humanos.
Alice intentó demostrarle que lo quería y que deseaba estar a su lado, pero no tuvo éxito, por más que Mattia anhelara con todas sus fuerzas lo mismo que ella.
Supieron que sólo estando juntos podían eclipsar lo oscuro de sus almas, pero nunca lo hicieron.

En la historia se producen acercamientos, idas y venidas. Los dos intentaron recrear una rutina diaria lo más parecida a la vida de cualquier persona medianamente feliz.
Alice se casó por tradición, porque así taparía de mala manera la ausencia de Mattia, que se había ido a estudiar fuera.
Tampoco Alice triunfó en este proyecto. Cuando no hay sentimientos es muy difícil mantener una relación que exige tanta dedicación por parte de los dos.

Mattia tuvo mucho éxito en su trabajo. Sacó su carrera sin problemas y dejó bien claro a todos que sus capacidades estaban por encima de la mayoría.
En la nueva ciudad donde vivía tras el doctorado conoció a una chica, Nadia, con la que se vio también de alguna manera influenciado para salir con ella. En el libro tan solo tenemos consciencia de una noche confusa entre ellos.

El último intento por parte de Alice para atraer a Mattia por siempre a su lado se produjo cuando este regresó a su ciudad de origen tras un aviso urgente de su fiel compañera. Nunca llegaron a tratar sobre el tema en cuestión.
Mattia quiso quedarse, supo que de la única manera que sería feliz era al lado de Alice pero se vio desubicado en esa vida que antes permaneció a Fabio, el marido de Alice.

Tuvieron oportunidades de sobra para llegar a definir aquella relación pero nunca fueron capaces de mostrar sus sentimientos tal y como lo sentían.
En este tipo de historias vemos como no siempre que tengamos la voluntad podremos resolver los problemas. Es decir, Mattia y Alice tenían el deseo de estar juntos y la necesidad, podría decirse, pero como nunca supieron relacionarse, no llegaron a saber el procedimiento o no se vieron capaces de hablar y hacer caso a sus sentimientos.
Ocurre que podemos tener la intención de arreglar cualquier obstáculo pero hay veces en que nos fallan los métodos, el no saber cómo tratar una situación. En mi opinión creo que esto fue lo que les pasó a Alice y Mattia, no supieron cómo proceder para arreglar su situación.

La vida rota de ambos nos muestra la influencia que tiene la sociedad sobre nosotros, la manera tan fuerte de condicionarnos que tiene, puesto que los problemas psicológicos son derivados de nuestras relaciones humanas, cuando no producidos directamente por ellas.

Está claro que hay soluciones para cualquier tipo de problema. Si las inquietudes que tenían los dos protagonistas hubieran sido tratadas con tacto, o mejor dicho, simplemente tratadas, no hubiera sido complicado que en una posterior madurez, alcanzaran la felicidad efímera de la vida.

Pero no, en este caso nada hubo que los hiciera recomponerse e intentar volver a la normalidad.
De ahí vemos el sentido del título del libro. Son personas solitarias, extrañas y no sociables.

En general, el libro tiene un ambiente dramático y a la vez le da importancia a detalles casi imperceptibles para los demás, lo que nos hace adentrarnos más en el papel del personaje en cuestión.
Lo novedoso de este libro es, como ya he dicho, la importancia que reciben las pequeñas cosas, la perfecta descripción de los pensamientos y sentimientos de los personajes. Con esta descripción podemos llegar a compararlos con nosotros mismos y darnos cuenta de lo complicado que resulta a veces expresar esos sentimientos y, sin embargo, Paolo Giordano lo consigue.

La multitud de temas que abarca lo hace muy apto para todo tipo de lectores y, al dejar muchos cabos sueltos, permite que el propio lector se haga una reconstrucción de lo sucedido en esos intervalos de tiempo que el autor omite o en los momentos que no quedan claramente definidos.
Además, como he podido comprobar, cada cual que haya leído este libro tiene una visión temática diferente.
Yo quisiera resaltar el amor imposible de realizarse, junto con los deseos y voluntades de cada uno, expuestas a veces al juicio de los demás. Ante todo, veo una novela llena de emociones y la contraposición de las dos historias lo hace posible.

En conclusión, me llevo muy buena opinión de La soledad de los números primos, que me ha ofrecido la posibilidad de observar de cerca los problemas ajenos que también nos incumben y que suelen tener tanto en su interior.

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